Todo aquel que posee un auto, sabe que cada determinado tiempo debe realizar su verificación vehicular Aguascalientes. En Aguascalientes existen cerca de 500 mil vehículos, de los cuales se verifican alrededor de 200 mil, según datos de la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente, PROESPA.

GARDEL te ofrece el servicio de verificación vehicular Aguascalientes en 2 direcciones: Gardel I en Avenida de la Convención Norte 2109-A, y GARDEL 3 en Prol. Alameda No. 601, entre 2do. y 3er anillo. Para tu comodidad abrimos todos los días de la semana: de lunes a viernes de 8 a 20 horas;  sábados de 8 de la mañana a 4 de la tarde y domingos de 9 a 15 horas. Estos horarios aplican en ambas direcciones.

Además, durante los primeros 15 días del mes, quienes hagan su verificación vehicular Aguascalientes en el periodo que les corresponde, recibirán un descuento del 10% sobre el precio normal del servicio y durante todo el mes; los taxis y combis de transporte obtendrán un descuento del 10%  si verifican en GARDEL.

Para llevar a cabo este trámite es necesario presentar la tarjeta de circulación, la constancia de la verificación próxima anterior y hacer el pago correspondiente. Tampoco deben existir impuestos ni multas pendientes por pagar. En nuestros centros 6 y 38 puedes pagar con tarjetas bancarias, además de efectivo.

En cuanto a las fechas, se asignan meses diferentes en el calendario para cada terminación de placa, en el caso de los vehículos particulares, que tienen que cumplir con este trámite una vez al año. Para los olvidadizos, existe un periodo en el que se pueden verificar los vehículos rezagados, pagando la multa correspondiente. Están obligados a verificar 2 veces al año los vehículos de uso intensivo, como son los de transporte de pasajeros, escolar y de personal, así como los de carga (hasta 3 y media toneladas) y los que son propiedad de cualquiera de los 3 niveles de gobierno, en los periodos señalados por la Secretaría del Medio Ambiente. Otro caso es el de los automotores que gozan de una concesión para funcionar como transporte público urbanos o suburbanos y aquellos que transportan más de 3 toneladas y media de peso bruto vehicular, como son los que transportan material de construcción o agua. Ellos están obligados a verificar 3 veces al año, de acuerdo con el calendario que les corresponde.

La creencia popular es que esta actividad es sólo un cobro de impuestos más, sin embargo, todas las medidas que se toman para controlar y disminuir la contaminación del medio ambiente tienen un alto impacto en beneficio de los seres humanos, plantas y animales que habitamos en este planeta.

La verificación vehicular es la revisión periódica que se hace de todos los automotores que circulan en nuestras ciudades para reducir la emisión de gases que contaminan la atmósfera, como son el dióxido de carbono, hidrocarburos, óxido de nitrógeno, entre otros. El dióxido de carbono es uno de los principales gases de efecto invernadero, que es el fenómeno que se produce en el planeta cuando los gases contaminantes retienen todo el calor que se produce en el planeta como consecuencia de la radiación solar. Este calor no puede regresar inmediatamente al espacio, lo que provoca el aumento de temperaturas en la Tierra con las consecuencias que todos conocemos: derretimiento de los casquetes polares, aumento del nivel del mar, muerte de las especies que habitan los océanos y un aumento de la temperatura global que podría modificar la forma de vida de plantas, animales y personas que habitan el planeta.

Este trámite no es exclusivo de México, donde se aplicó por primera vez en 1991, en el entonces llamado Distrito Federal (ahora Ciudad de México) y área Metropolitana. También se lleva a cabo en ciudades con un gran número de vehículos o en lugares donde el índice de contaminación del aire es muy alto. Algunas de las naciones que implementan esta medida son: Estados Unidos, Canadá, Japón y algunos países de Sudamérica y Europa, quienes llevan a cabo esta medida para contribuir al cuidado del medio ambiente. De igual forma, las autoridades de cada país exigen a los fabricantes de automotores, que sus vehículos emitan menos gases contaminantes, para lo cual instalan catalizadores en sus sistemas.

Entre los beneficios que se derivan de este procedimiento se encuentran: el mantenimiento vehicular, la renovación de los vehículos, promueve la investigación (ya que se buscan nuevas tecnologías para producir combustibles que contaminen menos), y lo más importante, promueve la cultura ambiental y mejora la calidad del aire que respira la población.

Una verificación consiste en un procedimiento de inspección y mantenimiento del automóvil, camioneta o camión (y próximamente las motocicletas a partir de 2017) con base en algoritmos, utilizando computadoras altamente especializadas. Así, de acuerdo con las cantidades de emisiones que produce el vehículo, se sabe si éste rebasa los límites máximos permitidos de las normas oficiales mexicanas que aplican en este caso.

Por lo general, esta revisión obligatoria consiste en tres pasos:

Primero, se revisa el vehículo de manera visual, para revisar que todos sus dispositivos para el control de gases contaminantes estén en óptimas condiciones. Estos dispositivos incluyen: el tapón del tanque de combustible, el depósito de aceite con la bayoneta y el tapón, los filtros de aire y carbón, el sistema de escape y la tensión de las bandas.

Posteriormente, se visualiza el humo que sale del vehículo mediante una prueba en encendido pero sin movimiento: el humo azul indica que el aceite se está mezclando con el sistema de combustión, si hay presencia de humo negro, esto es señal de exceso de combustible no quemado. Todos sabemos que ese humo oscuro que sale de algunos vehículos que vemos circulando en la calle, es sinónimo de altos niveles de contaminantes.

Finalmente, entran las computadoras especializadas en acción, que miden los niveles de monóxido de carbono e hidrocarburos.

Para asegurarte de que tu auto apruebe este trámite tienes que mantenerlo en excelentes condiciones. Esto se logra con el cuidado y revisión periódicos del sistema de escape, el convertidor catalítico, los sensores de oxígeno, el aceite del motor y el carburador. Recuerda que cada 6 meses, como mínimo, debes revisar tu automóvil para hacer las mejoras y ajustes necesarios.