Uno de los aspectos principales del mantenimiento de cualquier vehículo es el cuidado o reemplazo de sus neumáticos. Aunque a veces pensamos que es un gasto innecesario, porque todavía nos sentimos cómodos al manejar, las llantas son uno de los principales aspectos de seguridad a tener en cuenta.

Quizás uno de los errores más comunes que cometemos los dueños de cualquier automóvil es no cuidar que la presión de aire de las llantas sea la adecuada. Te recomendamos verificar cuál es la presión correcta para tus neumáticos en el manual de usuario de tu vehículo, en la parte externa de tus llantas, en la calcomanía que se encuentra pegada en la parte interior de la puerta del conductor o en una etiqueta dentro de la guantera. Si tus llantas “están bajas”, la superficie de contacto de las mismas será mayor, por lo cual tu vehículo necesitará más combustible para rodarlas, ya que la falta de presión aumenta la resistencia de éstas frente a cualquier terreno. Además, las llantas se gastarán de manera irregular, lo que acortará su vida útil. Es decir, a largo plazo tu gasto será mayor, pues tendrás que reemplazarlas más seguido.

También debes estar pendiente de cualquier vibración o ruido anormal que ocurra a tu vehículo, pues estos dos factores pueden estar relacionados con la alineación y el balanceo de las llantas, y si estos dos aspectos no están dentro de los parámetros adecuados pueden ocasionar daños en el sistema de dirección y suspensión de tu coche. De igual forma, si sientes que el tiempo y distancia de frenado han disminuido, puede tratarse de una situación derivada del gasto natural de las llantas, en las que va aminorando su capacidad de agarre. Aunque les hayas dado el mantenimiento necesario y hayas conservado el nivel correcto de aire, el tiempo y el uso diario ocasionan este desgaste.

Recuerda que lo recomendable es cambiar tus neumáticos cada 40 mil kilómetros, si manejas en carretera. Si conduces dentro de la ciudad y les das mantenimiento a tus llantas, éstas pueden tener una vida útil de hasta 100 mil kilómetros. Lo recomendable es cambiar las ruedas en un periodo no mayor a los 4 o 5 años en cualquier tipo de vehículo. Los expertos de GARDEL te recomiendan no conducir en carretera a más de 120 km/hr si tus llantas tienen más de 40 mil kilómetros, ya que puede ser peligroso por varios factores como el tiempo de frenado y la tracción. Estas recomendaciones también aplican aunque tus llantas actuales sean las originales.

Si compras tus 4 llantas con nosotros, recibirás un Bono de Servicio que te garantiza de manera gratuita la rotación, alineación y balanceo, así como reparación de ponchaduras, limpieza y ajuste del sistema de frenos y mantenimiento de nitrógeno (si es el caso) cada 6 meses o 5 mil kilómetros. Estos servicios son exclusivos para nuestros clientes durante 4 años. Por lo tanto, si ya ha llegado el tiempo de reemplazar tus llantas, GARDEL te recomienda poner atención en los siguientes aspectos antes de hacer tu compra.

  • Marca. Te ofrecemos BF GOODRICH, UNIROYAL, MICHELIN, HANKOOK, YOKOHAMA, NEXEN, KUMHO, entre otras de excelente calidad.
  • Prestigio. Todas son marcas consolidadas en el mercado por su durabilidad y seguridad.
  • Kilometraje. La duración de tus ruedas dependerá de condiciones tales como el clima, tipo de terreno, carga del vehículo, estilo de manejo (acelerar y frenar rápidamente) mantenimiento del neumático (presión correcta, alineación, rotación, tapones y válvulas en buen estado) y, por supuesto, de los golpes que accidentalmente pueden tener los neumáticos. Recuerda que en primer lugar siempre deberá estar tu seguridad al manejar, así que si consideras que es tiempo de cambiar tus llantas en Aguascalientes aunque no hayas llegado a estos límites, hazlo. Tu tranquilidad y la de tu familia no tienen precio.
  • Treadwear (resistencia al deterioro en la superficie de rodamiento. Habrás notado sin duda que tras el pasar del tiempo, los surcos de todas las llantas se desdibujan tras un uso constante. Entre sea menos profundos sean los contornos de los dibujos, más desgastados se hallarán los neumáticos y tendrán que pensar en cambiarlos con premura por motivos de seguridad, pues esto reduce el agarre de los neumáticos en el pavimento. En tal categoría, los grados más comunes muestran variaciones de 60 a 80, en aumentos de veinte puntos. Para obtener tales calificaciones, las llantas son sometidas a pruebas de calidad más no por necesidad son simuladas las condiciones para las que se diseñaron por lo cual es imposible determinar para cada pieza un kilometraje total de rendimiento. Para la efectuación de la prueba se emplea un convoy no mayor a 4 unidades con el fin de someter a todas en condiciones semejantes. Se mide cada 800 millas la profundidad de los surcos, proceso que prosigue para un monitorio de los neumáticos hasta lograr las 7200 millas. Una vez concluido se comparan los resultados de tanto una como otra prueba, y se asigna la gradación en función de los estándares vigentes en cada país. Tal graduación posibilita a los usuarios realización comparaciones entre piezas, por ejemplo, una rueda con Treadwear 300 durará el doble que una con la graduación 150.
  • Tracción. Este factor es de suma importancia pues determina el desempeño que tus ruedas tendrán en superficies mojadas. Es bien sabido que cuando cae la lluvia, es preferible confiar en que tus llantas en Aguascalientes se hallan funcionando a la perfección con el fin de evitar los accidentes viales. Los niveles de tracción señalan la capacidad de los neumáticos para frenar los vehículos en línea recta sobre el suelo mojado. Es menester mencionar que tal prueba sólo integra el deslizamiento de las llantas en pavimentos de asfalto y de forma rectilínea, con grados controlados de humedad que simulan condiciones pluviales. Los grados de tracción muestran variaciones, desde la “AA” hasta la “C”, siendo la primera el máximo grado que puede alcanzar un neumático. Para esta prueba son tomadas 20 mediciones con ruedas de control estándar, sobre suelos de asfalto o concreto y posteriormente se promedian. Al concluir se lleva a cabo el mismo proceso en las llantas empleadas, y se comparan los resultados con la intención de asignar las graduaciones.
  • Temperatura. Este factor señala cuánta será la resistencia de tu neumático ante un reventón causado por el ascenso de temperatura. Las llantas naturalmente se calientan por el roce con los suelos. Los niveles térmicos varían igual de la “A” a la “C” y representan el potencial de las ruedas para disipar el calor en condiciones reguladas. El grado térmico es determinado haciendo correr el neumático sobre pistas de prueba. Se efectúan corridas constantes de 30 minutos con aumentos de 8 km/h comenzando en 120 km/h, hasta que éste falle. Cuando una llanta alcanza el grado “C” es porque ha logrado cubrir el desempeño mínimo que se requiere según el DOT. Por otra parte, los grados “B” y “A” representan los más elevados niveles de desempeño.
  • Medida. Aquí se debe poner atención en el perfil, diámetro y ancho. Tales datos son indicados en el costado de las llantas de los vehículos o en los manuales de usuario, y son distintos para cada transporte.
  • Rango de Carga. Se trata de una cifra asignada que varía desde el 0 hasta el 279 y que es correspondiente a la capacidad de carga de los neumáticos. Los índices para las ruedas de los autos, va desde el 75 hasta el 105. Por ejemplo: a un neumático con un rango de carga 91, le es correspondiente el potencial de carga a su presión máxima de inflado de 615 kg. En las llantas de las camionetas, por otra parte, el rango de carga o LR – Load Range, puede señalarse con una letra o por el número de sus capas, el cual se cifra con un número par.
  • Rango de velocidad. Hay diversas clasificaciones de velocidad para los neumáticos, las cuales, dependen del tipo de transporte. El rango de velocidad señala la máxima velocidad que puede resistir una carga determinada. Este sistema se desarrolló en Europa respondiendo a la necesidad de proporcionar una garantía de la seguridad de los neumáticos a velocidades determinadas. Se simboliza de la letra “A” a la “Z” el índice certificado de velocidad, el cual va desde 5 km/h hasta más de 300 km/h. Dicho sistema sólo certifica la velocidad máxima para cada rueda más no su potencial de desempeño total; originalmente se desarrolló cuando era el índice máximo de velocidad de las ruedas la categoría limitada “V” (mayor a 210 km/h). Con el transcurrir del tiempo, los fabricantes pusieron en desarrollo más llantas dentro de tal categoría y fue indispensable por ello inventar la categoría “Z” para asignar al índice máximo. En la actualidad se han implementado los índices “W” y “Y” como las más altas categorías. En tales casos, los índices de velocidad se muestran después de los índices de carga, aunque también posea la indicación “ZR”. La determinación de este rango se da considerando factores como el frenado, el desgaste y el agarre.

 

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Es muy importante recordar que al dejar de lado estos consejos, estarás restando puntos a tu seguridad y la de tus acompañantes. Si quieres estar seguro de la inversión que harás, en GARDEL nuestros expertos te darán una asesoría completa para que adquieras las llantas que más te convengan, que te darán mayor comodidad al manejar y que se adaptarán a tu presupuesto. Todas las marcas que vendemos cumplen con los estándares internacionales de calidad y seguridad, por lo que podrás estar seguro de que harás la mejor compra.

Por todo esto y más, somos tu mejor opción de llantas en Aguascalientes. ¡Gracias por pensar en GARDEL!